lunes, 6 de abril de 2009

Cantarero, aquella esperanza

Allá en los años sesenta los falangistas ya intuíamos la difícil continuidad de nuetra ideología, injusta pero inevitablemente unida a losperdedores de la II Guerra Mundial. También sabíamos -y sabemos- que es una doctrina profundaente social, cristiana pero no beata, patriota pero no zarzuelesca, justa pero no "benéfica". Y Cantarero, procedente del mar y de su amada Málaga vino a lapuijante Agrupación de Antguos Miembros del Frente de Juventudes para enseñarnos sus "Nuevas Ideas", un hermoso libro de reconciliación y de futuro. Después, con las Asociaciones Políticas, fundó eforma Social Española , que se forjó con vocación de aglutinar a los nuevos falangistas, cn los socialdemócratas que protegía el socialismo aleman de Willy Brand. Su opción estuvo disoutando el imprescindible apoyo alemán al socialismode Felipe González...que finalmente obtuvo la protección teutona, con los resultados por todos conocidos .Después las deudas electorales, la tristeza y la deserciones le obligaron a pactar con la derecha, donde, pese a todo, realizó una encomiable labor europea.
ASyer releía otro de sus libros : "Falange y Socialismo", con la misma emoción de entonces, con la misma frustrada eperanza, con el mismo cariño.
Manuelo Cantarro ¡Presente!